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Hace 140 años nació el arqueólogo Alfred Vincent Kidder, el 29 de octubre de 1885, en Marquette, Michigan, Estados Unidos. Fue hijo de Kate Dalliba y de Alfred Kidder, un ingeniero en minas. Con la intención de estudiar medicina ingresó a la Universidad de Harvard, sin embargo, en 1907 tuvo contacto con el arqueólogo Edgar Lee Hewett, quien solicitó voluntarios para trabajar en el actual Parque Nacional de Mesa Verde, lo cual lo decidió a reorientar sus estudios hacia la arqueología y la antropología. En ese proyecto también conoció a Silvanus Morley, estudioso de la zona maya.  Obtuvo el doctorado en arqueología en la Universidad de Harvard en 1914 y fue uno de los primeros en recibirlo en Estados Unidos. Presentó su tesis titulada: Cerámica del suroeste: su valor en la reconstrucción de la historia de las antiguas tribus de viviendas en acantilados y pueblos: una exposición desde el punto de vista de las distinciones tipológicas.

Se especializó en el suroeste de Estados Unidos así como de Mesoamérica, y es considerado uno de los principales expertos en cultura maya en el mundo. Con sus expediciones a Utah y Arizona en 1914, contribuyó a establecer el estudio de la antropología y la arqueología en las universidades del suroeste, así como sociedades científicas y museos. Sus excavaciones en el actual Parque Histórico Nacional de Pecos, en Nuevo México, fueron financiadas por el Departamento de Arqueología de la Phillips Academy de Andover, Massachusetts, durante 15 años, de 1914 a 1929. Con base en un importante número de artefactos culturales que desenterró, entre los cuales estaba una colección de cerámica y restos humanos, determinó una ocupación aproximada de 2000 años de dicho sitio. Estableció el valor de la cronología para el estudio de los periodos culturales y determinó que el desarrollo de la cultura humana se puede apreciar a través de exámenes sistemáticos de la estratigrafía, así como de la cronología en los yacimientos arqueológicos. En 1924 publicó Introducción al estudio de la arqueología del suroeste, el cual se convirtió en una obra de referencia en la que detalla el origen y desarrollo de la cultura Pueblo (Anasazi). En agosto de 1927 propuso el sistema de clasificación Pecos, una escala de tiempo arqueológica regional que ha sido utilizada ampliamente por investigadores interesados en la región Pueblo. A partir de ese año se realiza anualmente la Conferencia de Pecos.

A partir de 1929 y hasta 1950 formó parte de la Institución Carnegie de Washington. Esta institución le ofreció la presidencia de su División de Investigación Histórica, puesto que ocupó durante 20 años. Durante su administración se realizaron excavaciones en los sitios mayas de Chichén Itzá, Uxmal, Mayapán y Kaminaljuyú. Su presidencia en la División le permitió organizar uno de los primeros equipos interdisciplinarios para la investigación de la prehistoria, incluyó antropólogos culturales y físicos, lingüistas, arqueólogos, geógrafos y profesionales de la medicina. A cargo de este equipo dirigió un estudio de gran alcance cuyo resultado fue proponer una historia cultural de los mayas de México y Centroamérica. Durante este mismo período fue profesor del Museo Peabody de Arqueología y Etnología, y en 1939 fue nombrado curador honorario de arqueología del suroeste de Estados Unidos de ese museo.

Perteneció a importantes sociedades científicas como la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias (1927), a la Sociedad Filosófica Estadounidense (1934), y a la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (1936).

Como homenaje a sus aportes innovadores, en 1950 la Asociación Antropológica Estadounidense instituyó el premio Alfred Vincent Kidder a la excelencia en la antropología estadounidense. Al año siguiente, 1951, la Universidad Nacional Autónoma de México le otorgó el doctorado honoris causa.

En 1910 se casó con Madeleine Appleton, originaria de Boston, y tuvieron cinco hijos: Alfred II, Randolph, Barbara, Faith y James. Su esposa lo acompañó siempre en los campamentos arqueológicos, ella fue la encargada de clasificar los fragmentos de cerámica, tarea sumamente importante para armar la secuencia de desarrollo de la cultura Pueblo propuesta por Kidder. En 1950 se jubiló, pero siguió muy activo, por poco tiempo impartió clase en la Universidad de California en Berkeley. Él y Madeleine continuaron con los trabajos en Kaminaljuyú. Falleció el 11 de junio de 1963 en Cambridge, Massachusetts, a los 77 años. Él y su esposa están enterrados en el Parque Nacional de Pecos.

Sus publicaciones: Prehistoric cultures of the San Juan drainage - 1914; Notes on the pottery of Pecos – 1917; Reimpresiones del Diario del Instituto Arqueológico de América y otros documentos, Vol. I (1918); Introducción al estudio de la arqueología sudoccidental (1924); Los artefactos de Pecos. Documentos de la expedición sudoeste (1932); Cerámica de Pecos. Documentos de la expedición sudoeste (1936); Pecos, Nuevo México: notas arqueológicas (1958). Con Amsden, Charles Avery: La cerámica de Pecos. Documentos de la expedición sudoeste (1931). Con Jennings, Jesse D., Shook, Edwin M. Shook, Anna O. Shepard: Excavaciones en Kaminaljuyu, Guatemala (1946). 

 

Alfred V. Kidder, s/d. Fondo documental y fotográfico Juan Comas. 

 

 Por Alicia Reyes Sánchez

Boletín Alfonso Caso